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Sergio Larraín: el fotoperiodista más enigmático

Sergio Larraín (1931-2012) fue el fotoperiodista más relevante en la historia de Chile y el primer latinoamericano en formar parte de la prestigiosa agencia Magnum. Su vida estuvo llena de incógnitas.

Primeros pasos

Sergio Larraín nació en 1931 en Santiago de Chile, en el seno de una familia de clase y dinero. Se inició en la fotografía mientras estudiaba –sin real interés– la carrera de Ingeniería Forestal, en los Estados Unidos. Tenía 18 años cuando adquirió en cuotas su primera Leica IIIC de segunda mano con los ahorros de su trabajo como lavaplatos en California. Al poco tiempo dejó la ingeniería y se dedicó exclusivamente a la fotografía. Pronto regresó a Chile, trabajó como fotoperiodista y expuso en el Museo de Bellas Artes.

La foto mágica

Los niños abandonados de Santiago de Chile fueron el tema del primer gran trabajo de Sergio Larraín. De esa experiencia surgieron las fotos que muchos años más tarde formarían el libro El rectángulo en la mano. Son casi todas verticales, pequeñas y tomadas en Valparaíso. Una de las imágenes legendarias de esa serie es “La foto mágica”. Allí, una nena sube por unas escaleras, otra va bajando en segundo plano; una viene hacia la cámara, la otra se aleja, y son asombrosamente iguales. Tienen el mismo tipo de pelo, el mismo corte de vestido, la misma actitud corporal, sólo que una es un par de años mayor y da la sensación como si por bajar escalones pasaran los años.

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Pasaje Bavestrello en Valparaíso, Chile, 1952.
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Bar en Valparaíso, Chile, 1963.
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Valparaíso, Chile, 1954.
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Estación subterránea de Baker Street en Londres, Inglaterra, 1958- 1959.
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Ciudad de Londres, Inglaterra, 1958-1959.
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Potosí, Bolivia, 1957.
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Pablo Neruda en su casa de Isla Negra, en Valparaíso, Chile, 1957.

Su ingreso a Magnum

Ocho años después de haberse decidido por la fotografía, Sergio Larraín viaja a Londres con una beca del Consejo Británico. Conoce a Henri Cartier-Bresson que queda impresionado por su reportaje sobre la ciudad de Londres y lo invita a formar parte de la gran Agencia Magnum. Antes, lo puso a prueba: le encargó retratar al capomafia Giuseppe Genco Russo, buscado por Interpol y la Justicia italiana y de quien no había ninguna imagen conocida. Larraín volvió a los tres meses con unas 6.000 fotografías, muchas de Nápoles, Calabria y Sicilia, y medio centenar de Genco Russo. La Agencia lo incorporó como socio y el reportaje al capomafia fue publicado en las revistas más importantes de Europa y EE.UU.

Un retiro polémico

En la década del 60, Sergio Larraín lo tuvo todo: talento, admiración de los maestros y las puertas abiertas para retratar a grandes figuras como Pablo Neruda, Pelé, el Sha de Persia, entre otros. Convertido en una celebridad, Larraín decide volver a Chile y nadie entiende por qué. Se habla de que regresó hastiado del nuevo fotoperiodismo, donde eran más importantes los fotógrafos estrellas que la fotografía. Lo cierto es que ya en su país, espació las colaboraciones con la Agencia Magnum, y se dedicó de lleno a las prácticas espirituales y la meditación.

Últimos años

Establecido en su casa en el norte de Chile, en la localidad de Tulahuén, se quedó, ya para siempre, preocupado por el medioambiente, salvar al mundo de la contaminación, el ejercicio y la enseñanza del yoga. Murió el 7 de febrero de 2012, a los 81 años. Fue el primer latinoamericano que formó parte de la Agencia Magnum pero, pese a su trayectoria, fue prácticamente desconocido en su país. La obra de Larraín se encuentra en diversos museos y colecciones, como el MOMA de Nueva York.

Larraín: Frases célebres

  • “Lo primero de todo es tener una máquina que a uno le guste. Es clave para el que hace un oficio. Y que sea mínima, lo indispensable y nada más».
  • “Cuando paseo la mirada por ahí afuera, teniendo en la mano el rectángulo (así llamaba a la cámara), es en el interior de mí mismo que busco”.
  • “En general los trabajos de encargo no dan fotos buenas realmente; es como la poesía, uno debe hacer su gusto, nada más…”.
  • “Una buena fotografía viene de un estado de gracia, y la gracia viene del hecho de ser libre”.

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