El nuevo D2 es un flash compacto, capaz de congelar el movimiento gracias a destellos de hasta 1/63.000 segundos, con ráfagas de 20 imágenes por segundo y una sincronización con el obturador de las cámaras de hasta 1/8000 de segundo.

Con este modelo, Profoto quiere ofrecer un producto que permita congelar la acción con una nitidez absoluta. La idea es redefinir el concepto de velocidad de los flashes compactos, para lo cual el D2 ofrece la mencionada velocidad de 1/63.000 que le convierte en más rápido que la mayoría de generadores de estudio de gama alta del mercado. Algo que además, según Profoto, se mejora gracias a que el este flash mantiene esta duración supercorta en todo el rango de potencia.

Por otro lado, el tiempo de reciclado también es muy rápido, de tal modo que el D2 es capaz de profotodisparar hasta 20 veces por segundo. Incluye la tecnología propietaria HSS de sincronización a alta velocidad que promete abrir un mundo de posibilidades a sus usuarios y permitirles un control total de la luz ambiental.

Dotado también con la clásica tecnología TTL, que hace que el D2 se encargue de ajustar automáticamente la potencia de salida para conseguir una exposición adecuada, el nuevo flash también se puede manejar en modo manual simplemente con un clic de botón. Esto permite alternar entre modo manual y automático sin que se borren los ajustes realizados en ambos modos.

En cuanto a la potencia de salida, el D2 se presenta en dos versiones: 500 y 1000 Ws. Utilizado a plena potencia, Profoto promete superar sin problemas la intensidad del sol y poder sacar todo el partido de los Light Shaping Tools de mayor tamaño. Las dos versiones incluyen un amplio rango de potencia de 10 pasos y una gran consistencia de color en todo el rango.